Sir Lord Robert Cecil Stephenson Smyth Baden-Powell, I barón de Gilwell (nacido en Londres, el 22 de febrero de 1857 - murió en Nyeri, el 8 de enero de 1941), fue un actor, pintor, músico, militar, escultor y escritor británico. Fundador del Movimiento Scout Mundial, participó en distintas campañas militares en áfrica, en las cuales se destacó y obtuvo gran popularidad entre la población británica, especialmente por su heroica dirección en la defensa de Mafeking.
Tras regresar con licencia en junio de 1899, un mes después recibió la orden de volver a Sudáfrica en misión especial, para reclutar un Grupo policial que debería patrullar la frontera noroeste. El 11 de octubre estalló la guerra contra los Bóers y Baden-Powell defiendió la ciudad asediada de Mafeking.
El 13 de octubre de 1899, Baden-Powell lideró un Grupo integrado por mil hombres recién organizados y armados, seiscientas mujeres y niños y siete mil indígenas que no participaban directamente en el conflicto; el arsenal con el que contaba era de 4 cañones pequeños y 7 ametralladoras, habiendo organizado la defensa en apenas tres meses. El ejército sitiador estaba formado por ocho mil hombres y un respetable armamento. El asedio fue implacable y sólo con la astucia de Baden-Powell pudieron soportarlo hasta el 17 de mayo de 1900, cuando fueron liberados por una fuerza inglesa.
Su primera actividad fue la de crear un anillo de protección compuesto por 60 fuertes y un efectivo esquema de trincheras. Colocó diversos reflectores y francotiradores todas las noches. Para la defensa, fabricaron granadas con botes llenos de dinamita, los cuales eran lanzados hasta una distancia de cien metros por medio de una caña de pescar. Una de sus tácticas preferidas era la de engañar al enemigo haciéndole creer que se enfrentaba a un ejército mayor al real, para el caso, fabricó maniquíes de soldados.
Basado en el concepto de que la mejor defensa es el ataque, Baden-Powell golpeaba al enemigo cada vez que podía, con el escaso material con que contaba. En ese ambiente, en que todos los hombres eran necesarios para la defensa de la ciudad, Baden-Powell reunió un cuerpo de cadetes al cual uniformó, dándoles la tarea de transmitir mensajes al exterior de la ciudad, hacer de centinelas y ayudar en la distribución de alimentos y medicinas, de esta manera pudo agregar a la batalla a los hombres que se encargaban de cumplir estas funciones. Con gran coraje y responsabilidad, incluso bajo fuego enemigo en sus bicicletas, sorteaban los inconvenientes y cumplían con lo ordenado. Baden-Powell se dio cuenta de que cuando a un joven se le da una responsabilidad, éste pone mucho empeño en cumplirla. Este razonamiento fue el principio del movimiento Scout.
Tras su renuncia al ejército británico por consejo del Rey, se dedicó plenamente a la formación del Movimiento Scout. Participó en actividades por todo el mundo, propagando y asentando las bases del Escultismo moderno. Escribió una gran cantidad de libros adecuados a las necesidades del movimiento y a los diferentes niveles de participación de los Scouts, permitiendo que éstos, en todo el mundo, tuviesen la oportunidad de aprender mediante textos especializados para su edad. Tras obtener diversos premios y reconocimientos, se retiró con su esposa a Kenya, donde murió y fue sepultado en Nyeri.
Queridos Scouts:
Si habéis visto alguna vez la obra "Peter Pan", recordaréis cómo el Jefe de los piratas siempre estaba pronunciando su discurso de despedida por temor de que cuando le llegara su hora no tuviera ya tiempo de compartirlo. Algo así me sucede a mí, y, aún cuando no me estoy muriendo en este momento, lo haré uno de estos días y quiero mandaros un mensaje de despedida. Recordad, esto es lo último que oiréis de mí, por tanto meditadlo.
He tenido una vida muy dichosa, y quiero que cada uno de vosotros la tenga también.
Creo que Dios nos puso en este mundo maravilloso para que fuéramos felices y disfrutáramos de la vida. La felicidad no procede de ser rico, ni siquiera del éxito en la propia carrera, ni de concederse uno todos los gustos. Un paso hacia la felicidad es hacerse sano y fuerte cuando niño, para poder ser útil y así gozar de la vida cuando se es un hombre.
El estudio de la naturaleza os mostrará cómo Dios ha llenado el mundo de belleza y de cosas maravillosas para que las disfrutéis. Contentaos con lo que os haya tocado y sacad el mejor partido de ello. Mirad el lado alegre de las cosas en vez del lado triste.
Pero el camino verdadero para conseguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás. Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis y, cuando os llegue la hora de morir, podréis morir felices sintiendo que de ningún modo habréis perdido vuestro tiempo sino que habréis hecho todo lo posible. Así, estad "Siempre Listos" para vivir felices y morir felices: aferraos siempre a vuestra promesa Scout, aún cuando hayáis dejado de ser muchachos, y que Dios os ayude a hacerlo así.